Primeros pasos significativos (12 de diciembre)

Miquel Ortega Cerdà. Observatorio de la deuda en la Globalización[1].

Tras los borradores de textos filtrados no oficialmente comentados los días anteriores (al que tenemos que añadir hoy un nuevo texto realizado por los países AOSIS) hoy finalmente se ha presentado el primer borrador oficial del documento de Acción Común a Largo Plazo (LCA) y el primer borrador oficial para la Modificación del Protocolo de Kyoto.

La presentación de los borradores es significativa en sí misma pues los nuevos documentos constituyen puntos de partida concretos para negociar durante la última semana. En líneas generales, tras la presentación de estos documentos podemos concluir que la primera semana de negociación ha seguido un ritmo aceptable y que un acuerdo final sigue siendo posible. Pese a ello no debemos olvidar que las divergencias entre los países siguen siendo muy significativas, por lo que la calidad y forma del acuerdo aún es muy incierta.

Principales aspectos considerados en el borrador del documento Acción Común a Largo Plazo (LCA)

El borrador presentado es poco más que una estructura base en la que se define el esquema de un posible acuerdo. En él quedan multitud de aspectos por determinar, y gran cantidad de elementos concretos sobre los cuales no existe un consenso (cuando no existe consenso en aspectos puntuales en los textos oficiales se ponen entre corchetes las diferentes alternativas).

El primer aspecto clave que no queda unívocamente definido es el propio objetivo del acuerdo. Aparece entre corchetes si el objetivo es no superar un incremento de dos grados (posición defendida por ejemplo por Europa o EEUU) en la temperatura atmosférica o si el objetivo debería ser no superar 1,5 grados (como defiende por ejemplo el G-77).

Tampoco se establece ningún valor sobre cuál debe ser el objetivo global de reducción de las emisiones para el año 2020.

Para los países desarrollados sí que establece una gama de posibilidades sobre los posibles niveles de reducción: una reducción conjunta del 25-40% respecto a 1990, una reducción aproximada del 30%, una reducción del 40%, o una reducción del 45%.

Tampoco hay acuerdo sobre el objetivo de reducción de emisiones global para el 2050. Pero en esta ocasión sí que se plantean diversas alternativas entre corchetes: 50, 85 o 90 % respecto al nivel de 1990.

Para la misma fecha existe divergencia sobre las obligaciones de reducciones de los países industrializados como conjunto: una reducción de un 75-85%, como mínimo un 80-95%, o más del 95%, respecto al nivel de 1990.

A los países en desarrollo en el borrador se les impone una “reducción significativa” respecto a sus emisiones tendenciales, y aparece entre corchetes la posibilidad que esta reducción significativa sea entre el 15 y el 30% en el año 2020. No se establece para ellos una fecha límite para su pico de emisiones, aspecto éste criticado por algunas organizaciones ecologistas (otras por el contrario no se oponen al no establecimiento de una fecha concreta para los países en desarrollo).

El borrador también establece la necesidad que los países en desarrollo informen sobre los niveles de emisiones siguiendo lo establecido por las normas de la Convención para todas las medidas para los cuales se requiere financiación, pero esta obligación no se extiende a la totalidad de la contabilidad de sus inventarios, por lo que pueden haber zonas “opacas” en la contabilidad real de las emisiones.

Según el borrador se permite tomar en cuenta, enlos países en desarrollo, medidas para evitar la deforestación o la pérdida de calidad de los bosques y se establece que pueden ser financiadas internacionalmente, pero no señala el origen de los recursos.

En general el apartado financiero está poco definido tanto institucionalmente como a nivel de recursos (no hay ningún número), aunque sí señala que la fuente prioritaria debe ser pública.

Multitud de otros aspectos relacionados con los mecanismos de adaptación, aproximaciones sectoriales, sector agrícola, etc. quedan sin definir y pendientes de las contribuciones de los grupos de trabajo.

Principales aspectos considerados en el borrador de modificación del Protocolo de Kioto

El documento borrador de modificación del Protocolo de Kioto es también poco conciso.

No se establecen aún los compromisos de acuerdos de reducción para los países desarrollados. Ni tan sólo están unívocamente definidos los periodos para el cumplimiento de las reducciones. El texto plantea tres alternativas: 2013-2017, 2013-2018 o 2013-2020.

Por otra parte una fracción importante del borrador se dedica a la incorporación en la contabilidad de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del uso de la tierra, sus cambios de usos y los bosques. En general se incorporan diversas opciones todas ellas tendiendo a ampliar la importancia de las emisiones capturadas o emitidas derivadas de estos factores en la contabilidad global de las emisiones, pese a que al mismo tiempo se reconocen los numerosos problemas metodológicos existentes para evaluar las emisiones asociadas a ellos. Bajo el concepto genérico de uso del suelo o cambios del uso de la tierra y bosques se permite contabilizar el impacto en las emisiones de gases de efecto invernadero de la revegetación, gestión forestal, barbecho, gestión ganadera de los suelos y gestión de los humedales. En todos ellos se requiere al organismo técnico que cree guías y metodologías para unificar contabilidades.

La ampliación del uso de estos elementos sin tener claro previamente cómo se va a contabilizar es arriesgado ya que puede llegar a distorsionar el sentido de las reducciones globales comprometidas, pues los volúmenes de emisiones o capturas derivados de este cambio de los usos puede ser en algunos países importantes.

Mecanismos de Desarrollo Limpio y Joint Implementation

En relación a la incorporación de los elementos anteriormente descritos en los mecanismos de desarrollo limpio según el borrador presentado, la reforestación y deforestación evitada se permiten, y se deja pendiente para la próxima reunión técnica si también se incorporan las otras actividades anteriormente descritas. Pese a permitir su incorporación se limita su uso a un 1% de las emisiones del año base del país que utilice los Mecanismos de Desarrollo Limpio.

En cuanto a la aceptación o no de la captura y almacenamiento de dióxido de carbono como mecanismo de desarrollo limpio el borrador del texto deja abiertas todas las puertas y plantea dos opciones muy diferentes que deberán ser negociadas la próxima semana: su no incorporación, o su incorporación y la solicitud de información complementaria para la próxima reunión técnica con el fin de definir los protocolos y metodologías.

Igualmente respecto a la incorporación o no de la energía nuclear en los MDL y en los JI se plantea en el borrador tres opciones que oscilan entre su no incorporación y su incorporación y la solicitud de información complementaria para la próxima reunión técnica con el fin de definir los aspectos metodológicos. Faltará decidirlo en las discusiones finales.

Otros aspectos de interés

Por otra parte, tal como ya anunciamos ayer, era posible que la Unión Europea anunciara algún nuevo compromiso con el fin de dinamizar las negociaciones. Así ha sido. Ha puesto sobre la mesa 2.400 millones de euros anuales para el periodo 2010-2012 como su contribución a la financiación a corto plazo (ver artículo de ayer) y ha mostrado su voluntad que esta cantidad se dirija principalmente a los países menos desarrollados. Esta cantidad supone una tercera parte de los costes necesarios estimados por las Naciones Unidas para este periodo, y supone una cantidad ligeramente inferior a la esperada por algunos países en desarrollo que habían solicitado que la Unión Europea pusiera sobre la mesa 3.200 millones de euros anuales. Pese a ello globalmente se considera como un primer punto de partida para la negociación, de manera que sea posible comenzar a avanzar en el ámbito de la financiación, uno de los temas más difíciles de acordar. Los Estados Unidos ya han señalado que también están dispuestos a aportar recursos, pero no han anunciado la cuantía, únicamente han remarcado que de ninguna manera aportarán recursos a China a quién ven como un competidor con recursos financieros ya suficientes. Por su parte el grupo G-77 y China consideran que los recursos puestos sobre la mesa son absolutamente insuficientes. No se puede considerar por tanto que la financiación a corto plazo esté ya solucionada.


[1] Más información en www.odg.cat. Correo de contacto: miquel.ortega@odg.cat

  1. Aún no hay comentarios.
  1. 13/12/2009 a las 14:24

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: